18 de abril de 2005
Mis dos maletas están completamente llenas de mis pertenencias más
importantes, así como las cosas que necesitaré primero. Ocho cajas llenas de
otras cosas cuidadosamente seleccionadas serán enviadas como carga. Todo lo que
no entró en estas cajas y maletas se desechó, se regaló o se vendió. Comprar un
tiquete de avión es fácil, pero una vez que estás ordenando, seleccionando y empacando
resulta ser una tarea bastante grande, eso de empacar todas tus cosas para
emigrar. ¿Qué necesitaré y qué no, qué quisiera guardar, qué se puede ir, qué
será mejor que compre nuevamente una vez que esté allá? Decisiones complicadas.
Y una vez que todo está seleccionado y empacado, sentimientos encontrados. Contenta
y aliviada porque ya está listo, pero al mismo tiempo también se convierte en
algo ya mucho más definitivo cuando veás primero esas cajas y luego también las
maletas en el pasillo.